La macrofilósofa
judía Eva Illouz ha popularizado la denominación “capitalismo emotivo” con su
libro del 2007 Intimidades congeladas y otros donde analiza fenómenos cercanos.
Con estudios muy transversales, Illouz ha mostrado la inseparable imbricación en
el capitalismo occidental entre lo económico y lo emotivo, los números y las
pasiones, el trabajo y el placer, la represión y el deseo… Hay que reconocer
que en todo ello estamos todavía en los inicios y que hay muchos secretos y
sorpresas en ese capitalismo que creemos conocer tan bien.
A un nivel mucho más divulgativo y comercial también ha causado expectación la socióloga Catherine Hakim con su libro Capital erótico (2011). Además ha polemizado con el feminismo, acusándolo de bloquear o no facilitar que las mujeres puedan aprovechar libremente su propio “capital erótico” en un mundo como el actual que, considera, les es más favorable que en épocas anteriores.

