Resumen:La filosofía, la universidad y el modelo actual de formación manifiestan aspectos eutópicos y positivos pero también otros irreales e incluso negativos. Analizaremos brevemente unos y otros. Por ejemplo, la filosofía ha usado hábilmenteel mito pero también ha claudicado ante él. La universidad nace como ‘universo’ de los dedicados libremente a la vida reflexiva pero también recae en dogmatismo jerárquico y en ‘hybris del punto cero’. Bajo la guía primero de la Iglesia y luego del Estado, la filosofía y la universidad se reconfiguran conflictivamente en relación con la teología y con las tecnociencias. Su objetivo era sobre todo ‘gobernar las personas’ mediante el ‘poder pastoral’ (Foucault) y la ‘antropotécnica’ (Sloterdijk), pero derivaron cada vez más al mercado y a la razón y saber instrumentales. Hoy incluso el ocio y el turismo han devenido productivos y fuente de ‘capital humano’. Por eso hay que recordar que otras filosofías, universidades y formaciones son posibles, y continúansiendo claves para mantener el ‘cemento de la pólis’(Aristóteles). Además, la ‘inteligencia artificial’ amenaza transformarlas radicalmente, quizás introduciendo un ‘imaginario’ hegemónicamente no humano (Harari). Sería una disrupción más rotunda que la ‘muerte de Dios’... ¿la muerte de lo humano?
Palabras
clave: Filosofía; Universidad; Formación; Poder pastoral; Inteligencia artificial.
















