Jul 14, 2015

HISTORIA FILOSÓFICA HEGELIANA Y DESTINO RACIONAL



La filosofía de la historia es sin duda una de las partes más influyente del pensamiento de Hegel. A pesar de ello, disponemos de relativamente pocos textos directamente escritos por Hegel dedicados a ella. Además, a pesar que durante mucho tiempo ha sido una de “las obras de Hegel” más influyentes incluso popularmente, en realidad las llamadas Lecciones de filosofía de la historia universal es un libro póstumo que ha sido diversas veces editado con sucesivos cambios y adiciones.

Primero lo fue en 1837 por el discípulo de Hegel Eduard Gans (también maestro de Karl Marx), en 1840 por Karl Hegel (el hijo de G. W. F. Hegel), en 1927 por Georg Lasson, en 1955 por Johannes Hoffmeister... Es pues un libro resultado de la adición del escrito más largo que Hegel dedicó a esta temática llamado La razón en la historia, muchas notas manuscritas y sobre todo muchos cuadernos de apuntes de oyentes de las clases que Hegel dio sobre filosofía de la historia en los últimos años de su vida en la Universidad de Berlín.

Naturalmente durante todas esas ediciones y hasta hoy se han ido descubriendo y editando más apuntes de las clases de Hegel e incluso notas o apuntes manuscritos de éste. De manera que cada vez resultaba más difícil sintetizar en una obra lineal todos esos materiales que –además- son de muy distinto valor y corresponden a diferentes años de la reflexión y clases del Hegel maduro en la Universidad de Berlín. Por eso en la actualidad los investigadores especializados suelen preferir trabajar directamente sobre esos distintos materiales, cuando se trata de analizar el pensamiento hegeliano sobre filosofía de la historia.

Ahora bien las Lecciones de filosofía de la historia universal continúan siendo un libro útil y una excelente entrada a una de las temáticas más influyentes y reveladoras del pensamiento hegeliano. Además siempre recomendamos iniciar la profundización en el pensamiento de Hegel con esta temática por distintas razones: por la naturaleza de la cuestión y su papel clave dentro del sistema hegeliano y -muy importante para un autor tan complejo y que suele citar poco los fenómenos empíricos que interpreta- por la claridad de su exposición y la existencia de muchas referencias explícitas a hechos y fenómenos históricos concretos que orientan el lector y sitúan lo analizado.


Complemento esencial de todo ese complejo material son los textos en otras obras donde Hegel expone (habitualmente de forma más concisa y resumida) la parte de su sistema dedicada a la filosofía de la historia. Hay que destacar especialmente lo que se dice de la filosofía de la historia universal en las obras donde se expone la filosofía hefilgeliana del derecho y en las tres versiones de la Enciclopedia, que es la exposición del sistema hegeliano completo. Aunque hablaremos aquí de lo dicho en tales obras sobre la filosofía de la historia, también recomendamos leer lo dicho en los artículos dedicados a esas obras.

Además y ello tiene una gran importancia especulativa, la filosofía de la historia tiene que estudiarse en relación a otras grandes obras y temáticas desarrolladas por Hegel, pues con ellas guarda una gran proximidad en muchas cuestiones y en su desarrollo. Por una parte hay que destacar su relación con la historia de la filosofía pues –aunque los pensadores no sean tan centrales ni explícitos- la filosofía hegeliana de la historia es evidentemente una historia filosófica (en el sentido tradicional pero también en el usado p.e. por Ernest Gellner en El arado, la espada y el libro. La estructura de la historia humana, Barcelona: Península 1994, 11-16).

Más allá de los meros datos o hechos históricos, la filosofía hegeliana de la historia se centra sobre todo en las dialécticas con significado especulativo y que marcan el desarrollo racional de la historia humana. Ciertamente las estudia en relación a los grandes hombres políticos y a los pueblos que han sido portadores del espíritu universal y que han configurado los grandes momentos y Estados de la historia, es decir el “espíritu objetivo”.

Pero como hemos dicho, la filosofía hegeliana de la historia también transita y es superada y recogida en el espíritu absoluto, cuyo momento culminante es la filosofía y su desarrollo histórico-especulativo. Tiene pues un contenido y sentido filosófico profundo. Además, la filosofía hegeliana de la historia tiene un preciso lugar y papel en el sistema maduro de Hegel.

Por su papel sistemático, culminando el “espíritu objetivo” y su momento superior “El Estado”, y siendo el tránsito privilegiado al “espíritu absoluto” (arte, religión y filosofía), la filosofía de historia ejerce una especie de “juicio universal” o del “mundo como totalidad” (Weltgericht). Pues Hegel usa el término “Welt” (mundo) sobre todo destacando que se refiere al “mundo como totalidad”, como “universalidad” y como “totalidad de la realidad efectiva y con sentido racional”.

Hegel siempre afirma que la Historia en su transcurso racional juzga a los distintos Estados y pueblos que han sido portadores de la fuerza más poderosa: lo que Hegel llama “Espíritu universal” (Weltgeist). Precisamente por eso, tales pueblos, Estados o incluso grandes hombres históricamente decisivos han gozado durante un tiempo de la hegemonía que sólo el espíritu universal puede otorgar. Por eso han aportado decisivos avances, si bien –finalmente- pierden ese papel hegemónico cuando el espíritu universal los abandona.

Por otra parte, Hegel considera que -básicamente- los grandes hombres políticos y de acción han terminado realizando efectivamente aquello mismo que los grandes filósofos pensaran científica y contemplativamente. Recordemos la famosa vinculación hegeliana entre lo real efectivo y lo racional que en su versión más completa viene a postular que: todo lo real efectivo es o deviene racional, y todo lo racional es o deviene real efectivo. 

Es decir, Hegel cuestiona radicalmente que haya algo calificable de “real efectivo” (wirklich) que no sea ya racional o que, al menos, no devenga racional con el tiempo. Paralelamente, niega con rotundidad que haya algo calificable de “racional” (vernunflich) que no sea ya real efectivo o, al menos, lo devenga con el tiempo. Pues Hegel propugna un idealismo absoluto basado en que la “Idea” (Idee) es substancialmente unión dialéctica y racional de concepto (Begriff) y de realidad efectiva (Wirklichkeit).

Pues bien, los grandes filósofos han explicitado esa racionalidad y han mostrado su vínculo esencial con lo real efectivo, que es precisamente eso que han llevado a cabo los hombres que han sido portadores del espíritu universal en la historia. Los grandes pensadores y los grandes agentes humanos de la historia vienen a expresar y realizar un mismo sentido del devenir totalizante, pues ambos terminan explicitando una historia filosófica. Ya sea explicando el devenir o la historia en y de la filosofía, ya sea explicitando la filosofía en el devenir de la historia.

Hay pues una relación de profunda identidad entre la filosofía de la historia y la historia de la filosofía, que va más allá de la inversión gramatical de unos mismos conceptos: filosofía e historia. Tal inversión de los mismos términos ya muestra lúcidamente la vinculación dialéctica que une las dos obras y las dos partes del sistema. 

Lo que se muestra realizándose en una dialéctica racional en la historia de los pueblos, también se piensa en su idea (recordemos suma de concepto y realidad) más profunda y desarrollada. Pues ésta se da precisamente en la forma de la filosofía, incluyendo esencialmente a su evolución, su devenir y su historia.


Continua en:
FENOMENOLOGIA DEL ESPÍRITU I FILOSOFIA DE LA HISTORIA, HEGEL: HISTORIA Y SISTEMA, HEGEL: PRIMER FILÓSOFO DEL RECONOCIMIENTO, RECONOCIMIENTO: CONTEMPORANEIDAD DESDE HEGEL, LIBERTAD Y RECONOCIMIENTO SEPRESUPONEN MUTUAMENTE, ¿HAY RECONOCIMIENTO SIN NEGATIVIDAD DIALÈCTICA?, SUSTANCIA-SUJETO Y AUTORECONONOCIMIENTO, ¿FIN DE LA HISTORIA EN HEGEL?

Se trata de mi aportación a la Guía Comares de Hegel editada por Gabriel Amengual Coll (Granada: Editorial Comares, 2015) con el índice:
Introducción GABRIEL AMENGUAL COLL
El joven Hegel MARÍA DEL CARMEN PAREDES MARTÍN
Período de Jena (1801-1806) MARÍA DEL CARMEN PAREDES MARTÍN
Fenomenología del Espíritu LUÍS MARIANO DE LA MAZA
La Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas GABRIEL AMENGUAL COLL
La Ciencia de la Lógica (1812/1832, 1813, 1816) JUAN JOSÉ PADIAL BENTICUAGA
La Filosofía de la Naturaleza LUCA ILLETTERATI
La Filosofía del Espíritu Subjetivo JUAN JOSÉ PADIAL BENTICUAGA
La Filosofía del Derecho GABRIEL AMENGUAL COLL
Filosofía de la Historia GONÇAL MAYOS SOLSONA
La Estética RAÚL GABÁS
La Filosofía de la Religión RICARDO FERRARA
La Historia de la Filosofía GABRIEL AMENGUAL COLL
Bibliografía GABRIEL AMENGUAL COLL

 

5 comments:

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  2. Ara que disposo d’una mica de temps i d’un teclat adequat intentaré explicar-me.

    Avanço que no soc un expert, d’en Hegel sols he llegit “Introducció a la Història de la Filosofia” (del que va l’article), i ha estat una lectura ràpida, segurament he estat més temps pensant-hi que llegint-lo, així què no puc assegurar que el que digui, atribuint-ho a Hegel, sigui el que ell volia dir, però el següent paràgraf m’ha portat records antics que penso van en la línia del pensament Hegelià. (O no... ja ho he explicat abans.)

    –«Hegel siempre afirma que la Historia en su transcurso racional juzga a los distintos Estados y pueblos que han sido portadores de la fuerza más poderosa: lo que Hegel llama “Espíritu universal” (Weltgeist). Precisamente por eso, tales pueblos, Estados o incluso grandes hombres históricamente decisivos han gozado durante un tiempo de la hegemonía que sólo el espíritu universal puede otorgar. Por eso han aportado decisivos avances, si bien –finalmente- pierden ese papel hegemónico cuando el espíritu universal los abandona.»–

    Tampoc sóc cap expert ni en Rousseau, tot que l’he llegit més i la seva lectura, sobretot “Emili”, és molt gratificant; ni d’en Robespierre, què, el pobre, ha passat a la història pel “regnat del terror”, què no va ser més terrorífic que les accions de la monarquia que va enderrocar. Tanmateix això no ha impedit que hi vegi una connexió que, a més, ratifica el que diu el paràgraf i la tesi d’en Hegel.

    Té a veure amb un tema recurrent dels teus “post’s”: physis i nomos.

    En Rousseau hi ha una idea evolutiva de l’home, de l’estat natural al social, de la natura al progrés, en la que l’individu renuncia a part de la seva llibertat (i felicitat) per garantir la sociabilitat, caient en un engany que sols beneficia les classes poderoses. Però cerca el “naturalitzar” la societat tenint com a base l’educació i el contracte social.

    Quan Robespierre va proposar en l’Assemblea Nacional que la guàrdia portés en l’uniforme els mots ‘llibertat’, ‘igualtat’ i ‘fraternitat’ ja estava reivindicant la síntesi del pensament rousseaunià, de la mateixa manera que en la “Declaració dels Drets de l’Home i del Ciutadà” estava influenciada pel ‘Contracte Social’ de Rousseau.

    Bé, així és com jo ho entenc, encara que puc estar equivocat perquè mai m’he parat a analitzar els detalls però a grans trets crec que podria ser una bona tesi per un estudiós més disciplinat que jo.

    Finalment l’esperit universal va abandonar a Robespierre, a conseqüència del munt d’enemics que va crear-se en el temps del terror. I comença un nou cicle, talment com diu Hegel que les coses passen.

    Bé d’aquí el meu comentari que pensava que tothom entendria.

    Per cert: Molt bon article!
    RamonCr

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  3. Gràcies pel comentari Ramon. El fragment que cites del meu estudi remet com molt bé apuntes a què Hegel sempre defensa (i era força difícil en aquell moment!!!) la necessitat de que Robespierre (“la virtut de la revolució”) salvés i fes avançar la revolució francesa usant el terror i la guillotina amb totes les conseqüències. Com dic, en això Hegel és un historiador-pensador realista i no cap somniador. Sempre va considerar que la història no es fa a base de fel.licitat i amor, sinó amb conflicte i lluita. Per això, diu que –en el fons- es pot prescindir de totes les planes felices en el llibre de la història, ja que no aporten avenços dialèctics.
    Com apuntes Ramon, sovint Hegel es molt proper de Robespierre i el seu pensador de capçalera Rousseau. Al respecte quan dius que en Rousseau “l’individu renuncia a part de la seva llibertat (i felicitat) per garantir la sociabilitat”, estàs més proper de Locke que no del mateix Rousseau. Per a Rousseau, quan hom es troba que la seva voluntat particular és diferent o oposada a la “voluntat general”, ha d’abnegar-se i prescindir totalment de la seva voluntat particular i adoptar-sumar-se a la “voluntat general”.
    Per això molts el critiquen per no deixar espai realment per a les minories (com si fan Locke o Spinoza), aproximant-se en la pràctica a Hobbes i esdevenint un autor clau per al totalitarisme contemporani. Aquí el sobirà és la “voluntat general”, que no és sempre clar que sigui la voluntat de la majoria, però que sens dubte mai no admet cap limitació davant la minoria. L’acusació és que la “voluntat general” té potestat (alhora potència, dret i autoritat) per a eliminar la minoria i a imposar un domini “totalitari” arreu.
    Això ho tenien molt clar Robespierre, Saint-Just (anomenat “l’Arcángel del Terror" per la seva bellesa i joventut: tenia 24 o 25 anys!!!!) i tot el Comitè de Salut pública. Com apuntes Hegel interpreta que mentre tenia sentit per a la història que la Revolució francesa es mantingués i radicalitzés al cost que fos i amb els mitjans que calgués, Robespierre i el Comité de Salut Pública van ser portadors i beneficiats de la lògica intramundana i racional de la història (és a dir: el famós “esperit universal” o “del món”; que són dues maneres de traduir: Weltgeit).
    Però finalment precisament perquè calia que la dialèctica històrica continués avançant amb nous conflictes i progressos, l’esperit “universal” o “del món” va abandonar Robespierre i, per això, el van derrotar “el munt d’enemics que Robespierre –com ben dius Ramon- va crear-se en el temps del terror” (incloent el seu antic aliat i adversari: Sieyes).
    Són temes apassionants aquests. Certament sovint tenen un punt inquietant, tràgic i cruel algunes de les conseqüències que extreuen els pensadors que citem: Hegel, Robespierre, Rousseau... Però certament és que la humanitat en la història es comporta d’una manera molt inquietant, tràgica i cruel. Com en tenim exemples avui dia. Què en penses?

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  4. Em deixes de pedra”! Mai havia pensat que Rousseau fos un autor clau per al totalitarisme contemporani.
    És cert que en “EL Contracte Social” Rousseau afirma que: «Cada un posa en comú la seva persona i tot el seu poder sota la suprema direcció de la voluntat general, i cada membre considerat com a part indivisible del tot.»
    Però en el mateix ‘Contracte’ diu: «El que dicta les lleis no té, doncs, o no ha de tenir cap dret legislatiu, i el mateix poble, encara que vulgui, no pot despullar d'un dret que és inalienable, perquè segons el pacte fonamental, només la voluntat general pot obligar els particulars, i mai es pot assegurar que una voluntat particular estigui d'acord amb aquella, sinó després d'haver-la sotmès al sufragi lliure del poble.»
    Bé, de fet no tinc cap argument sòlid per refutar el proto-totalitarisme de Rousseau, encara que ho hauria de sospitar, o almenys tenir en compte la disputa entre physis i nomos.
    L’existència d’aquests dos mons, el natural i l’artificial ja va ser causa de polèmica entre els grecs. Per uns nomos mai podria ser una llei igualitària, mentre la llei de la natura si ho era, ja que no feia distincions entre rics i pobres, estúpids i savis, o qualsevol qualificatiu sorgit de la cultura. Si la llei de nomos contradiu la llei natural, és injusta i cal rebel·lar-se contra ella. Per altres, nomos ha estat concebuda per protegir els dèbils, mentre que physis sols protegeix als forts.
    La lluita contra la cultura és una lluita contra un món artificial que sobrepassa les limitacions humanes, que en lloc de salvar-les, les ofega. Una sensació que avui en dia tenen molts davant les noves tecnologies.
    Estava convençut que Rousseau era un gran defensor de physis i que estava en harmonia amb els cínics i els estoics (viure segons la natura, és la raó Universal.) Quin error! En el meu imaginari m’he creat el mite de Rousseau, un heroi que volia revolucionar nomos per apropar-lo a physis!
    Em sap greu no haver llegit a Locke (tinc tantes assignatures pendents!) però, retornant al tema de la història de la filosofia (o la filosofia d la historia), el que em queda a la ment és que cada moment històric està immers en un moviment filosòfic i cada moviment filosòfic està influït pel moment històric. (En el fons aquesta era la idea quan he parlat de Rouseau i Robespierre)
    Potser seria més apropiat parlar de quin moviment filosòfic domina en el món actual, com es reflecteix en la política i cap on pot evolucionar en el futur.
    Avanço una idea per seguir el debat.
    Avui el moviment filosòfic que impregna als governants és el pragmatisme iniciat per Sander Peirce.
    Des d’un punt de vista epistemològic, el pragmatisme ha contribuït en l’avanç del mètode científic conduint-lo al constructivisme. Però les seves idees, transportades a les humanitats, ha produït una aberració per considerar que la felicitat està en l’èxit, i l’èxit es tradueix, en l’acumulació de béns. L’engany és que no es pot tenir una vida on anem concatenant èxit darrer èxit, sols la pretensió ja és motiu de frustració i el que aconsegueix és un sentiment d’autoculpabilitat, per no haver sabut aconseguir allò que ens havíem proposat, i encara que es vulgui minimitzar el fracàs amb allò que –«sols s’aprèn dels errors»– no s’evita la frustració i per tant crea infelicitat, és a dir, el pragmatisme no compleix allò que promet.
    I tanmateix totes les polítiques del món occidental estan basades en aquest pensament.
    Hi ha pensaments alternatius? Com poden imposar-se? Cal?

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  5. Ah.
    Un altre debat interessant: "Pot ser el terror l'essencia de la virtud?". Això queda més a la vora d'en Rousseau i d'en Robespierre.

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