En el 2008 la crisis financiera mundial provoca la quiebra de instituciones tan emblemáticas como la compañía Blackstone o el famoso banco de inversión Lehman Brothers. Fue necesario el rescate con costes enormes de prácticamente todo el sector bancario y de seguros norteamericano y europeo. En medio de esta gran crisis surgieron muchas propuestas de “reforma del capitalismo” neoliberal.
Se produce, además, un enorme desconcierto político asociado a la mala resolución de las crisis económicas y a los malestares acumulados por gran parte de la población que se siente menospreciada y abandonada por las instituciones, provocando desafección y anomía social.

