Unas sociedades se estructuran
básicamente bajo la metáfora del "guardabosques", mientras que otras responden a la "figura" del «jardinero». Para Bauman (2007) el "guardabosques" es un modelo premoderno, mientras que el «jardinero» es básicamente un modelo moderno. Ahora bien, el
capitalismo fordista responde también a las figuras metafóricas del «tecnólogo» o el
«ingeniero», y las todavía agrícolas del «agricultor» o el «ganadero».
Las presuposiciones y actitudes
subyacentes a esas sociedades son que es necesario dominar y mejorar el orden
natural, definiendo un progreso infinito inspirado en una utopía. Pues el "jardinero", como los «tecnólogos», los
«ingenieros», los «agricultores» y los «ganaderos», quiere perfeccionar y
transformar conscientemente la preexistente naturaleza salvaje.



