«Los bosques preceden a las civilizaciones, los desiertos las siguen». ¿Con esta frase, René de Chateaubriand preveyó la deriva actual? ¿Es este el inexorable destino humano? ¿Será siempre así?
¿Es la desertización tan inevitable como el proceso histórico apuntado de la humanidad configurada primero como guardabosques; luego como agricultor, ganadero o jardinero; y más tarde como ingeniero, emprendedor y «cazador de oportunidades»? ¿Inevitablemente esa evolución comporta obsolescencia o —al menos— fragilización de la humanidad por el cambio constante de la turboglobalización actual? ¿Será la versión postmoderna del apocalipsis bíblico?