En medio de una indignación que, lejos de
apaciguarse, está aumentando considerablemente, ha muerto Stephane Hessel. Es
el autor de un panfleto afortunado ¡Indignaros! que, en el ya lejano 2011, conectó
con el estado de ánimo predominante en el movimiento del 15M o de “los
indignados”.
En un lenguaje claro, sencillo y directo,
Hessel denunciaba la apatía que dominaba en la política oficial e, incluso, en
las calles en plena crisis del 2008, de las hipotecas “subprime”, la
burbuja financiera, la "deuda soberana" y la corrupción política… Recordaba los muchos motivos
de indignación, pero también de politización, que la gente –y sobre todo los
jóvenes- tenían ante las narices y que parecían aceptar pasiva y sumisamente.